Con la designación del castillo de Castellet como Centro UNESCO para las Reservas de la Biosfera Mediterráneas, se abre una nueva etapa en la historia de la sede de la Fundación Abertis. En la resolución de la Conferencia General de la UNESCO, emitida en noviembre de 2013, tuvo mucho peso el hecho de que se trata del primer centro creado a partir de la colaboración de una empresa privada con la UNESCO y el gobierno de un país, así como que el castillo se encuentre en medio del Parque Natural del Foix, un espacio natural privilegiado, con una rica biodiversidad, en la que destaca su variada aviafauna. También que Castellet disponga desde 2008 de la certificación ISO 14:001, que garantiza que su Sistema de Gestión Medioambiental minimiza el impacto en el entorno. Y, cómo no, todas las actividades impulsadas por la Fundación Abertis (apoyo a la investigación, jornadas y seminarios, publicaciones científicas…) a lo largo de 15 años para sensibilizar sobre la necesidad de proteger el medio ambiente.
De hecho, la Fundación Abertis siempre ha sido sensible a esta realidad desde que adquirió el castillo en ruinas en 1999. Era una antigua fortaleza en Castellet y la Gornal (Alt Penedès), al sur de Barcelona y a pocos kilómetros de Vilafranca del Penedès y Sitges. La primera documentación escrita hallada sobre la fortaleza data de 977, pero los trabajos arqueológicos realizados en los últimos años nos permiten afirmar que la colina donde se alza el castillo ha contado con presencia humana desde la época de los íberos, hace unos 2.500 años. Castellet siempre ha estado vinculado a la vigilancia de las vías de comunicación: el río Foix y la Vía Herculia, después llamada Vía Augusta, actual autopista AP-7.
En la Edad Media, el castillo tuvo una gran importancia estratégica hasta el siglo XVI, a pesar de que la propiedad alternó entre diferentes linajes feudatarios. Después, la fortaleza fue encadenando periodos de decadencia hasta llegar al estado de ruina. Durante la primera mitad del siglo XX se realizó una restauración parcial, pero sólo la rehabilitación completa que llevó a cabo el Grupo Abertis ha garantizado la supervivencia de Castellet.
Desde el término de las obras en 2001, la sede de la Fundación Abertis se ha convertido en un elemento de dinamización económica, social y cultural en el territorio. En Castellet se han organizado todo tipo de reuniones de trabajo, actividades culturales y actos institucionales. Sin embargo, siempre han gozado de un especial privilegio las actividades relacionadas con el medio ambiente: jornadas con investigadores, divulgación de estudios, seminarios, presentaciones de publicaciones científicas. El entorno privilegiado donde se halla Castellet ha favorecido el fomento de una amplia variedad de actividades para difundir conocimiento y concienciar de la importancia de cuidar nuestro entorno.
En 2014, el Centro UNESCO – Fundación Abertis ha iniciado una nueva etapa en la que se va a profundizar más aún en estos aspectos. El castillo de Castellet, hoy revalorizado, ya ha puesto en marcha un programa de marcado carácter medioambiental. Las recientes jornadas científicas, seminarios y reuniones de trabajo sobre el medio agrario, la gestión de espacios protegidos y el cambio climático son sólo los primeros pasos de un largo camino en favor de nuestro entorno.